Pablo Márquez es considerado como uno de los músicos más completos de la actualidad, que lleva la guitarra a un nivel de expresión inhabitual aliando espontaneidad con una profunda exigencia intelectual. La extensión poco común de su repertorio, que va desde las primeras publicaciones para vihuela y laúd hasta las obras contemporáneas más recientes y sofisticadas –que a menudo le son dedicadas-, despierta una admiración unánime.

 

Su nombre es asociado siempre a una sonoridad inigualable, capturada en las numerosas grabaciones que hizo para ECM y otros sellos. De hecho, cada uno de sus registros se ha convertido en un referente del repertorio abordado, como lo confirman recompensas como el Grand Prix du Disque Charles Cros o el Premio Amadeus, así como las innumerables críticas en la prensa especializada.

 

Así, el New York Times reseñó su debut para ECM -el primer registro de guitarra clásica en el mítico sello alemán, que hizo sensación en 2007- : Pablo Márquez es un abogado elocuente de la maestría contrapuntística y del sentido virtuosístico en la obra de Luys de Narváez. Sobre Die Nacht, su CD Schubert con la chelista Anja Lechner, el Kurier de Viena afirma que es la más bella publicación del otoño, mientras que Die Zeit escribe : Anja Lechner y Pablo Márquez alumbran la noche con Schubert. Por otro lado, El Cuchi bien temperado, dedicado a la música de su coterráneo Gustavo Leguizamón, figura entre las 100 mejores grabaciones de 2015 (todos los géneros incluídos), seleccionadas por el periodista estadounidense Ted Gioia.

 

Su discografía incluye además las primeras grabaciones de obras concertantes como Chemins V de Luciano Berio (con Dennis Russel Davies y la Orchestra della Svizzera italiana), A fuoco de Luca Francesconi (con Susanna Mälkki y el Ensemble Intercontemporain) y Hanbleceya de Zad Moultaka (con Lorraine Vaillancourt y el Nouvel Ensemble Moderne de Montreal). Una segunda grabación de Chemins V de Berio (con Jean-Michael Lavoie y la Orquesta de la WDR de Colonia) obtuvo el prestigioso Preis der deutschen Schallplattenkritik.

 

Pablo Márquez realizó sus estudios guitarrísticos en Argentina con Jorge Martínez Zárate y Eduardo Fernández. A los veinte años obtiene por unanimidad el primer premio en los concursos Villa-Lobos de Río de Janeiro y de Radio France en París, la competencia guitarrística más importante de ese entonces. Músico completo, estudió luego en Europa dirección de orquesta con Rodolfo Fischer y Peter Eötvös, además de realizar master-classes con el legendario pianista György Sebök, que lo influenció profundamente.

 

Su carrera de desarrolla en más de cuarenta países, habiendo tocado en las salas más bellas (Concertgebouw de Amsterdam, Elbphilharmonie de Hamburgo, Teatro Colón de Buenos Aires, Théâtre du Châtelet en París…), tanto como solista como en colaboracion con Patricia Kopatchinskaia, Dino Saluzzi, Maria Cristina Kiehr, el Rosamunde Quartett Mario Caroli o Jan Schultsz. Es solista invitado de las orquestas Filarmónica de Radio Francia, de Radio Baviera, de la WDR de Colonia, la Nordwestdeutsche Philharmonie, la Sinfónica Nacional de Colombia o la Orquesta de Valencia.

 

Colaboró con los más grandes creadores de nuestro tiempo, entre los cuales Luciano Berio, Mauricio Kagel y György Kurtág. Pierre Boulez lo invita a interpretar la Sequenza XI de Berio durante  las celebraciones del 70° aniversario del compositor italiano. Estando la música contemporánea en el centro de sus prioridades, generó no menos de treinta obras de compositores como Zad Moultaka, Martin Matalon, Fuminori Tanada, Oscar Strasnoy, Javier Torres Maldonado, Ramón Lazkano o Arthur Kampela.

 

Pablo Márquez enseña en la Musik-Akademie de Basilea y dicta clases magistrales en múltiples festivales y universidades en todo el mundo Fue becario del Mozarteum Argentino en 1988, y recibió en Buenos Aires uno de los premios Konex en reconocimiento de su trayectoria.